<!–[if gte mso 9]> Normal 0 21 MicrosoftInternetExplorer4 <![endif]–>
¿Recordáis el caso de Ronny Tapias?
Ronny era un chico colombiano que vivía con su familia en Barcelona. Todos llegaron a España huyendo de la violencia en Colombia y pronto se establecieron y se integraron en nuestro país sin ningún problema. Ronny hacia su vida normal como cualquier chico de su edad. Un mal día, a la salida del instituto, un grupo de adolescentes afines a los Ñetas lo asesinaron al confundirlo con un Latin King. Seguro que lo recordáis. Pasó a engrosar la lista negra de todos esos jóvenes que se nos van, que nos roban, de la forma más estúpida, llevándose con ellos una parte de nosotros mismos.
Juan Felipe es un muchacho colombiano de 23 años. Fue uno de los condenados por el asesinato de Ronny. Lleva casi un mes en huelga de hambre esperando ser escuchado. Ha pasado de pesar más de 120 kilos el día que fue detenido, a pesar unos 70 kilos actualmente. Él defiende, y siempre ha defendido su inocencia. A la edad de 17 años, fue involucrado en el asesinato de Ronny, y se le condenó a 8 años de prisión y 4 años de libertad vigilada por asesinato y lesiones.
Este es un resumen de la “tutela judicial efectiva” que disfrutó Juan Felipe durante el proceso, en el que no hizo falta “probar” su culpabilidad. Él fue declarado culpable desde el minuto uno:
1) A lo largo de todo el procedimiento, NINGUNO de los inculpados, tanto mayores como menores, dicen haber visto a Juan Felipe G. O. el día de los hechos. En cambio, sí reconocen haber estado allí, y haber participado en los mismos.
La Juzgadora, de forma parcial y arbitraria, no tomó en consideración ni valoración alguna estas declaraciones.
¿Qué motivo tendrían los otros acusados para exculpar a Juan Felipe y en cambio, autoinculparse ellos?
En este caso, la motivación por parte de la Juzgadora, no es que fuese insuficiente. Fue nula.
2) Ninguno de los 11 testigos protegidos lo vio en la escena del crimen: “eran altos y de complexión normal”, “no vi a ningún gordito”, “me parecieron chicos dominicanos pues eran mulatos”, “ninguno destacaba por su gordura”, “eran delgados”, “del grupo de los 5 no destacaba ninguno por su gordura. Conozco a Juan Felipe y allí no estaba”, “todos eran delgados, estoy seguro que ninguno era gordo”… (todos extractos sacados de las pruebas testificales).
Y el más evidente, el testimonio del amigo brasileño que acompañaba a Ronny el día de los hechos y víctima de la falta de lesiones: “Conozco a Juan Felipe de la escuela… él no estaba entre los chicos que huían. No vi a Juan Felipe el día 28 ni en la puerta del colegio, ni entre los agresores. Los agresores eran todos delgados”.
Teniendo en cuenta que Juan Felipe, en esos momentos, pesaba más de 120 kilos, estas declaraciones eran determinantes. La Juzgadora, tampoco las valoró.
3) Los siguientes testigos (7 más) declaran haber estado o visto al menor Juan Felipe en sitio distinto al del lugar de los hechos en las horas en los que ocurrieron (testigos propuestos por la defensa que carecen de credibilidad para la Juzgadora).
4) El Inspector Jefe del Grupo de Homicidios de Barcelona: según las investigaciones policiales, le parece que Juan Felipe no participó en el grupo de la agresión directamente.
5) La Magistrada Sagrario Guitart Peñafiel y posteriormente la Audiencia solamente le dan valor probatorio al testimonio de dos testigos (y a ninguno de los anteriores) que sí sitúan a Juan Felipe en el lugar de los hechos. Pero pocos días después de suceder los mismos, una de las testigos (T1) no lo reconoce en la rueda de reconocimiento, ni lo reconoce fotográficamente, señalando a otra persona. Y eso que a Juan Felipe se le detiene por la identificación efectuada por estas dos testigos protegidas, y amigas para más señas.
Bien, pues esta misma testigo T1 reconoció a otra persona sin ninguna duda, acompañando a Juan Felipe en la puerta del Colegio. Se le detuvo y fue puesto en libertad, al comprobar que el día de los hechos no se encontraba en la puerta del Colegio acompañando a Juan Felipe.
La otra testigo (T2) afirma que ella no vio la agresión, y que al “gordito” que ella identifica como Juan Felipe lo “vio de espaldas y de perfil y nunca de cara” y además el nombre de Felipe se lo dijo su amiga. En la instrucción de la causa afirmó que “se había quedado con su cara”. ¿Cómo si nunca llegó a vérsela?
Esta testigo T2 reconoce a la misma persona (que la testigo T1 afirmó haber visto sin ninguna duda en la puerta del colegio junto a Juan Felipe y que fue puesta en libertad por la policía) como uno de los sujetos que formaban el grupo que salió corriendo detrás de Ronny y que además, tras la reyerta, vio cómo se guardaba algo en el bolsillo de su chaqueta. La falsedad de ambos testimonios fue puesta de manifiesto por el testigo Inspector del Cuerpo de Policía.
6) El Letrado de Juan Felipe, presentó escrito solicitando la práctica de varias diligencias, entre las que constaba que se oficiara a las oficinas del Banco Santander Central Hispano y de La Caixa de Catalunya, para que aportaran a los autos las cintas de vídeo que recogieron las cámaras el día de los hechos (que era de esperar, contendrían imágenes de Juan Felipe y por tanto, probarían que no se encontraba en el lugar de los hechos ese día). La Fiscalía declaró, sin embargo, la improcedencia de la práctica de tales diligencias por estar declarado el secreto de las actuaciones, dejando la puerta abierta a que, más adelante, las volviese a solicitar nuevamente. A los 15 días, las sucursales eliminaron las cintas, por lo que no fue posible que “volvieran a examinar su procedencia”.
7) En todas las actuaciones se habla de 5 personas dominicanas, hay 6 condenados, uno de ellos colombiano, Juan Felipe. Por lo tanto, uno, es inocente.
Se siguieron dos procedimientos paralelos, porque los inculpados eran 3 menores, y 3 mayores de edad.
Tanto la sentencia dictada por el Juzgado de Menores, como la Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona confirmando la misma Apelación, parecen haber vulnerado el derecho a la presunción de inocencia, por haberse apartado de las normas de la lógica y no haber dado una motivación suficiente en cuanto a la valoración de la prueba y fijación de los hechos. Además entra en colisión con la sentencia dictada por los mismos hechos por la Audiencia Provincial de Barcelona (donde se juzgó a los implicados mayores de edad y donde se evidenció la no participación en los hechos de Juan Felipe).
Su abogado interpuso recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional. Recurso que este tribunal ha tardado 2 años en inadmitir por defectos de forma. A Juan Felipe solamente le queda acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Yo estoy convencida de que este chico es inocente. Y el propio papá de Ronny también piensa que los directamente implicados son los dominicanos.
http://www.youtube.com/watch?v=p8jgwY1hXL8
Pero lo que está fuera de toda duda, es que todos somos inocentes hasta que no se demuestre lo contrario, y en este caso, no se demostró.
No solamente no se ha demostrado que Juan Felipe sea culpable de asesinato, sino tan siquiera que ese día, a esa hora, estuviese en el lugar de los hechos.
Hemos luchado por darle la mayor difusión posible. Hemos contactado con diversos medios de comunicación, quienes si bien sí han emitido la noticia, no le han dado la cobertura que merece. La triste coincidencia con el asesinato de Marta del Castillo ha opacado cualquier otra información.
Necesito vuestra colaboración. Acabo de crear un grupo en Facebook en apoyo de Juan Felipe, y voy a intentar darle la mayor difusión que pueda, os agradecería enormemente que me ayudéis con esto.
Es un tema en el que he estado metida los últimos meses, pero ahora, tras el fallo del TC… ya no se puede esperar más. La vida de Juan Felipe corre serio peligro si no vuelve a ingerir alimentos, el recurso de amparo ante el TC era su última esperanza. Y el TEDH queda muy lejos…
Ya murió Ronny injustamente y no pudimos hacer nada por él. No dejemos morir ahora a un inocente más. Porque Juan Felipe G. O. es inocente, hasta que no se demuestre lo contrario.
La mamá de Juan Felipe, Olga Lucía Ordoñez, ha luchado incesantemente por demostrar su inocencia. Ha tocado todas las puertas posibles y tan solo pide Justicia. ¡Ayudémosla a salvar a su hijo!
Gracias por todo.
Archivado bajo: Justicia | Etiquetado: Felipe, injusta, inocente, Juan, Justicia, Ronny, Tapias

Este es el link del grupo que he creado:
http://www.facebook.com/group.php?gid=58881877025&ref=mf
A algunos no os he podido invitar porque estáis en demasiados grupos.
Besos.
Increíble pero cierto, tantos y tantos errores judiciales en este país. Tantas injusticias cometidas. Los culpables de muchos casos en libertad, y las cárceles llenas de o bien personas inocentes (como es este caso) o bien pobres almas en vilo que deberían estar en centros de desintoxicación y reinserción más que apiñados como borregos en un todos a la cárcel. Y España es un país democrático.
Encarni, muchas de esas almas que deberían estar en desintoxicación, no son pobres almas inocentes siempre, o si no que pregunten a las personas que han atracado, golpeado o asesinado. Drogarse no es una enfermedad, es una elección y por tanto, se puede decir NO en la mayoría de los casos.
Un saludo.
Así es Encarni, yo cuanto más conozco a la Justicia, más miedo me da, y debería ser al contrario. Espero no encontrarme nunca en la piel de un “presunto culpable”, como ha sido el caso de Juan Felipe.
Entiendo tu postura Nuria, pero creo que Encarni no se refiere a que estos delincuentes toxicómanos no sean culpables, sino que la cárcel, no los va a reinsertar. Mandarlos a la cárcel no los va a desintoxicar. Cuando salgan, seguirán enganchados y por tanto, seguirán haciendo daño para costearse la adicción.
Una cárcel para “apalancar” delincuentes, que alberga muchos más reclusos de los que su capacidad puede soportar, y donde es imposible atajar la violencia, poco va a ayudar a rehabilitarlos. Van a salir peor de lo que entraron, y lo seguiremos pagando nosotros.
Un saludo.