Libertad de expresión… hipócritas!

En este blog hemos escrito siempre lo que nos ha dado la gana y lo seguiremos haciendo. ¿Que no somos progres?, ni ganas. ¿No somos políticamente correctos?, nos da igual. Nos expresamos como queremos y cuando queremos porque es lo que nos queda. Lo único que no nos van a quitar.

Hoy este modestísimo blog ha tenido un número de entradas muy superior a la habitual.  Hemos tenido muchos comentarios adornados con insultos y todo porque el señor Güemes se ha tenido que “disculpar” por algunas entradas del diccionario progresí, que partieron de este blog y acabaron en el suyo. Pues bien, nosotros no nos disculpamos, nosotros ofrecemos nuestro blog para todo el que quiera expresarse pueda hacerlo.

Nos entristece no obstante la movilización que es capaz de provocar una acepción considerada homofóbica por algunos, que para nada lo es, y esos mismos estén tocándose las narices frente al televisor sin inmutarse cuando las noticias sobre el aumento del paro son cada vez más deseperanzadoras.

Resumiendo que continuaremos escribiendo y procuraremos seguir siendo incorrectos y “fachas”, si esos dos adjetivos conllevan la libertad de…. expresión, de nacer, de opinar….

España y Libertad

Mamá quiero ser Artista

Los artistas de la ceja han decidido posicionarse del lado de los sindicatos UGT y CC.OO, en la próxima huelga que se realizará contra los empresarios. Al estallar la noticia, muchos han sido los que se han sentido escandalizados. Yo, no. Me parece un capítulo más de lo evidente. Esta escenificación viene siendo la habitual entre una casta presidida por la haraganería, el dinero fácil y la pose pseudo intelectualoide. Mientras estos personajes se reunían con Cándido Méndez y Fernández Toxo clamando contra el modelo neoliberal, el secretario general de Innovación e Industria de la Comisión Ejecutiva Confederal de la UGT, Patxi San Juan, se regalaba a sí mismo un ágape en forma de menú degustación con 35 platos, al módico precio de 300 euros, en el lujoso restaurante El Bulli, propiedad de Ferrán Adriá. Que digo yo que no es la típica comida de los obreros (ni de los empresarios siquiera). Y es que pasa lo de siempre, que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

A ninguno nos cabe la menor duda que, tras el manifiesto y cóctel en el Círculo de Bellas Artes (que no en una tabernilla de barrio), los Sabina, Juan Diego, Juan Diego Botto, Pilar Bardem, Ramoncín ó Juan Echanove, no partieron hacia un bar cutre ó un pub perdido, sino hacia un restaurante de categoría ó una discoteca de última moda. Quizás, quien sabe, si incluso hacia algún local de su propiedad. Porque resulta curioso este apoyo a los sindicatos políticos frente a los empleadores, cuando muchos de ellos resultan ser propietarios de establecimientos, es decir, empresarios.

Y como dueños de un negocio, también intentarán abaratar costes, incluidos los relativos al personal. Es más, sabiendo del amor por el dinero de estos individuos (que son más capitalistas que cualquiera de nosotros), no extrañaría el cobro en dinero B de sus empleados. Me gustaría estar presente para apreciar la reacción de estos chiquilicuatres, en una supuesta huelga de sus asalariados contra ellos. Por ejemplo, el “pobre” Sabina, es propietario de una serie de restaurantes de los llamados Tex Mex (malísimos, por cierto). ¿Aguantaría que los que trabajan para él le montaran una huelga amparándose en los males del capitalismo? Pues no, diga lo que diga. Con subterfugios y letrados de alto coste, despediría a esos empleados, pasándose por el forro el derecho de huelga.

Los músicos, para sus actuaciones en directo, llevan en nómina a una serie de acompañantes técnicos. ¿Aceptarían de buen grado una huelga de sus colaboradores en medio de una bien remunerada gira? Porque la realidad es tozuda. Estos que protestan contra el neoliberalismo manifestándose contra aquellos que generan empleos, son a su vez empresarios que, por supuesto, no admiten que sus empleados estén afiliados a lo sindicatos. Y los sindicatos lo toleran, a cambio del apoyo de los famosetes, para el mantenimiento de su status. Aquí los trabajadores no pintan nada. Son los empleados del sindicato los que reclaman la seguridad de sus puestos de trabajo. Si, por el contrario, los siempre mentados “obreros”, tuvieran alguna importancia, las agrupaciones sindicales no sustentarían a un gobierno que esta privando del derecho al trabajo a todos los españoles.

Mientras, músicos y actores receptivos a las protuberancias pilosas que crecen en el arco superciliar del ojo, siguen percibiendo cánones y subvenciones varias, con las que ir a cenar a El Bulli ó comprarse un piso de 300 metros en los mejores barrios de Madrid, donde por cierto, siempre gana la derecha en cualquier elección.

Yo no quiero cenar en El Bulli porque me gusta identificar lo que como pero, quiero un abono en el Estadio Bernabéu, una sala de cine en mi casa (en la que nunca se proyectara cine español), ó un pisito de veraneo en propiedad en mi querido San Roque (Cádiz). Y no tener que preocuparme por el día a día de mi negocio y, por ende, del futuro de mis empleados. Porque yo sí que ejerzo de sindicato para ellos. A los de la ceja, UGT y CC.OO, igual les da que trabajen ó se vayan al paro. A cobrar los 420 euros, de los que aún les sobrarán 120, después de pasar por el menú degustación de El Bulli.

Pero para vivir realmente bien, “Mamá quiero ser artista”.

Antonio Ramírez

El Burro Catalán

Pues parece ser que, en la búsqueda de una identidad propia alejada del españolismo, ha salido a la palestra el burro catalán. Científicamente se le conoce como Equus Asinus Var. Catalana, a diferencia de su primo que es un Equus Asinus a secas. El burro catalán, oriundo de la provincia de Gerona, es un simpático animalillo de pelaje negro, y menor tamaño que su primo el asno común. No obstante, esa escasa envergadura, no resulta ser ningún escollo. Es más, según ciertas agrupaciones nacionalistas, “Los asnos catalanes, son individuos de temperamento sanguíneo, vitales y nobles, de porte orgulloso y cabeza elevada, orejas erectas y mirada expresiva, que han contribuido a lo largo de los siglos, a la formación y mejora de otras muchas razas”.

Así que, cuando hablamos del burro catalán, no hablamos de cualquier especie animal, sino de una suerte de superburro enano. Lamentablemente, el asno en cuestión, está al borde de la extinción. Y tratándose de un superburro, podríamos pensar que la culpa es de alguna clase de kriptonita burricida, pero no. La crisis equina de los años 50, la mecanización del campo y el éxodo rural a las ciudades, han provocado una situación tan penosa. Es más, un 28% de la raza censada, emigró a otras regiones españolas. Esa diáspora forzó su cruce con burras comunes muy frescas que, embarazo mediante, impidieron a los asnos catalanes, retornar a su hábitat natural.

La tragedia quedó servida. Familias de asnos separadas, madres que no pueden ver a sus hijos, hijos que añoran el calor del hogar; en resumen, un horror. Envueltos en esta calamitosa situación, es fácil suponer que, los burros macho, no estén para muchas fiestas y, el día que, por mor de su catalanidad, sacan fuerzas de flaqueza para cubrir a la burra hembra, ésta suele mostrarse sumida en alguna jaqueca, que la indispone para el episodio amoroso. Stress emocional es el término médico que se aplica al estado mental de los asnos catalanes. Y esta ansiedad crece exponencialmente, cuando se difunde la noticia que señala que, los burros catalanes diseminados por la Península, son considerados en el resto de España, una raza doméstica. ¡Sacrilegio! A pesar de su porte orgulloso y su temperamento sanguíneo, no se les otorga la consideración de salvaje. Evidentemente, los burros residentes en Cataluña, se ven abocados a caer en una mayor depresión, al enterarse de que sus familiares emigrantes, son esclavizados sin más, sin siquiera tener en cuenta sus miradas expresivas ó su cabeza elevada.

Por fortuna, el nacionalismo catalán más exacerbado, ha decidido convertir al burro catalán, en su estandarte identitario. Si España abrazó la figura del Toro de Osborne, el catalán de pura cepa se ha entregado a la imagen del asno autóctono. En los últimos tiempos, resulta corriente observar como, en muchos automóviles, aparece adherida una pegatina con la figura del burro catalán.pegatina-burro-catalan-en-negro

Ello da idea de la importancia de esta especie pues, su figura se ha impuesto, a razas de tanta importancia como las ovejas aranesa, ripollesa y xisqueta; al perro Gos D´Atura Catalá; ó a la mismísima cabra blanca de Rasquera. Con ello no se pretende restar peso específico a estas magníficas razas autóctonas, ni mucho menos. Pero habremos de reconocer que, el burro catalán, es mucho burro. De hecho, pueden dar constancia de ello, razas italianas como la Ragusana, la Pantelleria ó la Martina Franca que, tras mantener contacto con el asno catalán, se muestran mucho más lustrosas y lozanas. Tampoco las razas Maltesa, Chipriota ó Mallorquina, han puesto pega alguna al comportamiento viril del macho catalán. Hasta la raza Mammoth, que reside en Kentucky, Tennessee y Missouri, ha pasado ha llamarse Imported Mammoth, ante la nostalgia creada en sus integrantes femeninas, tras el paso indeleble del burro catalán.

No es raro por tanto que, los integrantes de ERC (y algunos de CIU y PSC), se sientan tan identificados con el burro. En el fondo, todos ellos llevan un burro dentro, con sus orejas erectas y su porte orgulloso. Ninguno quiere renunciar a llevar la cabeza elevada, al tiempo que deslumbran con su mirada expresiva. ¿Quién quiere ser un Toro de Osborne pudiendo ser un burro catalán? ¿Por qué nadie iba a preferir ponerse en la piel del asno andaluz ó zamorano, pudiendo introducirse en el espíritu del rucio catalán?carod 

Carod, Tardá ó Puigcercós lo tienen muy claro. Ellos emigraron a la ciudad de las zonas rurales, y prefieren ser burros. Pero no burros cualquiera, no. Burros catalanes.

 

Antonio Ramírez

La Voz de su Amo

La Voz de su Amo fue un sello discográfico de España, cuyo logotipola_voz_de_su_amo era un perro escuchando atentamente los sonidos procedentes de un gramófono. El perro atendía a cuanto escuchaba, obediente y esperando instrucciones. En la política española, hemos asistido en numerosas ocasiones a la aparición estelar de actores secundarios, sacando la cara por su jefe. Recordemos a Alfonso Guerra, el más emérito de todos ellos. Don Alfonso, hacía llegar los mensajes de Felipe González, a la inmensa mayoría de la ciudadanía. Con un lenguaje asequible (a pesar de su indudable cultura), convencía a las masas, atacando con saña al adversario. Su mensaje quedaba teñido de mordacidad, ironía, palabras gruesas y acidez.

Don José María Aznar también tuvo su dóberman particular, personalizado por Don Francisco Álvarez Cascos. Posteriormente, Don Javier Arenas, con su peculiar gracejo, emitió las críticas más duras a la bancada socialista. Desde la llegada al poder de ZP, su subalterno particular para estas lides venía siendo el inefable y terrenal Pepiño. Tras el advenimiento de este último en el Ministerio de Fomento, el papel ha trascendido hacia la galaxia, y ahora lo ocupa, la interplanetaria Leire. Este tipo de políticos a la sombra de un superior con más tirón electoral, no dejan de ser siempre fieles, y aguantan estoicamente contra viento y marea, críticas y hasta insultos, que en buena lógica debieran ir destinados a sus jefes. Cierto es que, en la mayoría de los casos, sin la figura del padrino político de turno, no pasarían de ser simples militantes de base.

Pero este fenómeno no es exclusivo de la política nacional. También en las administraciones locales, existe la figura del duro fajador, que se parte la cara para airear las ideas de su jefe, salvaguardando la imagen de su superior. Esto último es lo que acaba de ocurrir en Madrid con Don Manuel Cobo, a la sazón, mano derecha de Gallardón.Manuel_Cobo

Don Manuel ha realizado unas declaraciones incendiarias contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Doña Esperanza Aguirre. Para más INRI, sus palabras fueron vertidas en el pasquín del adversario, el mismo panfleto que, una y otra vez, ha cargado contra todos los integrantes del Partido Popular, excepción hecha del jefe de Don Manuel. Porque el jefe de Don Manuel, siempre tuvo muy buenas relaciones con la empresa que edita el pasquín y, ésta última, ha procurado casi siempre, realizar una positiva campaña de imagen del jefe de Don Manuel.

Pero al jefe de Don Manuel, que por cierto es un sujeto al que me niego a aplicarle el “don”, esta vez se le ha ido la mano. La orden de ataque que impuso a Don Manuel, era tan desmedida como sus ansias de poder. Atrapar el botín de Cajamadrid, para así poder taponar la sangría que sus faraónicos proyectos oníricos han propiciado, le ha llevado a no medir las palabras de su subalterno. Si el jefe de Don Manuel no hubiera firmado una Ley de Capitalidad vacía de financiación, sólo por el mero hecho de ser él quien conste como firmante de esa ley, otro gallo nos cantaría. Su dislate ha propiciado una hemorragia, que ahora quiere cauterizar con la creación de una tasa de basuras duplicada, una colección de parquímetros infinita, un IBI creciente, una policía municipal convertida en burócratas sancionadores de uniforme y otros impuestos que irán apareciendo sobre la marcha. Pero sobre todo, el jefe de Don Manuel, ha dejado a Don Manuel a los pies de los caballos. Porque guste ó no guste, las declaraciones de Don Manuel, son inadmisibles dentro la disciplina interna de un partido político y, mucho me temo que, Don Manuel pueda llegar a ser expulsado del partido, sólo por acatar las órdenes de su jefe. Un jefe por otra parte, cobarde y reservón; preocupado sólo por su imagen pública; y al que tanto Don Manuel como los madrileños, le importan un bledo. Porque ambos, Don Manuel y los madrileños, tan sólo somos herramientas útiles, para fabricar el trampolín que el jefe de Don Manuel tiene ideado, para su asalto a La Moncloa. Comprobará a estas alturas Don Manuel que, si para dicho asalto, su jefe ha de prescindir de él, no va a titubear a la hora de hacerlo.

Es más, si el jefe de Don Manuel aprecia que la Dirección Nacional del partido, puede llegar a relegarle en el seno interno de la formación, incluso se lanzará a realizar declaraciones públicas, desmarcándose de su subalterno y acusándole de deslealtad. Y si algo tiene Don Manuel, es lealtad hacia su superior. Sólo así puede entenderse el acto de inmolación que ha realizado, para que su jefe pille parte del pastel de la caja madrileña.

Don Manuel debería olvidar la consigna “semper fidelis”, porque su jefe no la merece. Que cada palo aguante su vela y, si su jefe desea verter críticas hacia sus compañeros de partido, que apechugue él solito. Así podrá percibir “la falta de respeto de los madrileños” a su pésima gestión, como la notó el Día de las Fuerzas Armadas, hacia su amigo ZP. Porque da igual que uno se sitúe en babor y otro en estribor, al final, los golfos se acaban encontrando en alguno de los dos costados, en función de por dónde golpee la ola.

Desde aquí le digo con cariño Don Manuel, que se desvincule del auténtico irrespetuoso que busca únicamente su gloria efímera, y trabaje para ganarse el respeto de los madrileños, que es bastante más duradero.

Antonio Ramírez

Navidaz con Z de Zapatero

Algo menos de dos meses quedan para el período de Navidades y, este año, parece que los inquietos socialistas, quieren hacerlas desaparecer. No el período vacacional, eso no. Lo que al parecer irrita a la izquierda española, es la denominación de las fiestas. En Cataluña, el PSC se está planteando cambiar el nombre de Navidad por el de Fiesta de Invierno. Tampoco la Semana Santa parece contar con una denominación del gusto de los Montilla & friends. Imagino que en un alarde de imaginación, propondrán el nombre de Semana de Fiesta de la Primavera. Claro que, como algún año se anticipe y caiga antes del 21 de marzo, problema habemus porque, habría que llamarla Semana de Fiesta del Invierno, lo que crearía confusión con la Fiesta del Invierno a secas. Es más, ese año, podría ocurrir que, los Reyes Magos y Papá Noel, tuvieran que realizar regalos a los niños por duplicado y, como está la crisis, alguno iba a tener que quedarse sin comer una temporadita.

Por supuesto este problema resulta fácil de soslayar. Sin fiesta navideña, no hay Reyes Magos ni Papá Noel que valga.  Esto, sin duda, habrá sido un dato tenido muy en cuenta, por aquellos políticos catalanes que se ajusten al arquetipo de “catalán agarrao”.

La izquierda española empieza a acostumbrarnos a un laicismo estúpido que linda ya con en el ridículo. Primero fueron los matrimonios homosexuales, que atentan contra la esencia misma de la palabra “matrimonio” (al menos según la RAE). Tras semejante idea descabellada, inventaron los bautizos civiles, elevando a la categoría de civil, un sacramento eclesial. Como un solo sacramento les debió parecer poco, se sacaron de la manga la comunión civil. Que digo yo, ¿cómo se hará eso sin comulgar, que es la esencia misma de dicha celebración? Ahora, parece que el objetivo es hacer desaparecer el término “Navidad” pero, si no se celebrara el nacimiento del Hijo de Dios, ¿qué motivo habría para la existencia de un período vacacional? Más bien tendrían que adelantar esas fiestas al 6 de diciembre, que es mucho más laico. Pero, ese día ya es fiesta y forma un puente (casi acueducto) con el día de la Inmaculada (que también tendría que ser proscrito), y a ver quién es el guapo que le quita a un español un día de fiesta.

Así pues, se tendrían que establecer unas fiestas de duración similar a las del período navideño, con regalos, turrones, comilonas, árbol y tío paterno borracho bailando desacompasadamente. Papá Noel, se mantendría por su toque laico, siempre que nadie se obstinara en llamarle San Nicolás ó Santa Claus, pues el santoral esta vetado en la Fiesta del Invierno. Respetando estas mínimas normas, Papá Noel, cumple los cánones establecidos pues, viste de rojo, presenta un aspecto saludable pese a la crisis, y además, posee un agradable parecido con un destacado sindicalista amigo. Es probable que, en vez de regalos, autorice subidas de impuestos e, incluso, vaya recaudando casa por casa, fracciones de la deuda histórica sindical.

Los Reyes Magos serían reemplazados por los Presidentes Magos, que con la misma habilidad hacen desaparecer el superávit de la Seguridad Social, que hacen aparecer por millones, parados en las colas del INEM. Por supuesto, aumentarían el número con respecto a los tres magos tradicionales, pues tendría que aparecer una representación de cada etnia que habita en el orbe, para evitar posibles acusaciones de xenofobia. A ellos se añadiría al menos una maga, por aquello de la cuota femenina.

El Belén quedaría terminantemente prohibido, pues dicha población se sitúa en territorio israelí y, España, se posiciona del lado palestino. Si esta razón no pareciera suficiente, hay que añadir que, la visión de una familia viviendo en un establo, con un recién nacido ubicado sobre un pesebre, resulta una imagen propagandística terrible. Sabido es que, cualquier político de izquierdas con responsabilidades de gobierno, que fuera informado de semejante situación, rápidamente realojaría a esa familia en un piso de protección oficial, a cargo del erario público, es decir, pagado por la clase media.

En cuanto al árbol, la cuestión es peliaguda. Los ecologistas niegan la posibilidad de la tala indiscriminada de abetos. Por otra parte, también se muestran contrarios a los árboles artificiales, pues dañan el medio ambiente al ser arrojados a la basura tras las fiestas. La única salida posible es el cultivo de los abetos en los domicilios. Cuando dichos árboles comiencen a alcanzar alturas desmedidas, bastará con que los propietarios suban los techos. En un cuarto de siglo, las ciudades y pueblos españoles, estarán poblados de rascacielos, con su correspondiente abeto natural adulto en el interior de cada vivienda. Estaremos ante el claro ejemplo de modernidad, progreso y ecología, ó sea, Fiestas de Crecimiento Sostenible (bueno, sostenible hasta ciertas alturas, hasta que los edificios inestables se derrumben).

Por supuesto, desparecerán la nieve en spray (ataca la capa de ozono y provoca el calentamiento global); el confeti y las serpentinas (culpables de la deforestación amazónica); el smoking de Nochevieja (que agudiza la diferencia entre clases); el cava (por su invitación a la adicción alcohólica); las trompetillas, matasuegras, zambombas y panderetas (contaminación acústica); las burbujas de Freixenet (por impulsar a la juventud a la anorexia); el marisco (ácido úrico); el cordero (afecciones coronarias); los villancicos (por su evocación religiosa); etc

Resultará fundamental para la evolución de este proyecto, el apoyo de las campañas privadas de publicidad. Así, los eslóganes sufrirán variaciones como por ejemplo: “El Almendro llega a casa por la Fiesta del Invierno”; “el Sorteo de la Lotería de la Fiesta del Invierno”; “ya es Fiesta del Invierno en El Corte Inglés”; etc.

Y digo yo, en estas condiciones, ¿para qué coño quiero yo vacaciones?

Antonio Ramírez

Protegido: El Progresí

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Los “Por supuestos” Generales

Los políticos españoles, en su afán por difundir su espíritu demagógico, tienden a escoger entre su vocabulario, palabras grandilocuentes con las que creen que, el ciudadano pensará de ellos, que son grandes pensadores. El problema de esta manera de elaborar discursos es que, en muchas ocasiones, se patea el diccionario ya que, el vocablo elegido, posee un significado muy diferente al que el interlocutor político quiere darle. Este es el caso que hoy nos ocupa con la palabra “presupuesto”. Entre las acepciones que admite la Real Academia de la Lengua está: “Cantidad de dinero calculado para hacer frente a los gastos generales de la vida cotidiana, de un viaje, etc.” ó “cómputo anticipado del coste de una obra ó de los gastos y rentas de una corporación”.

El fondo de unos presupuestos generales rigurosos, se ajustaría a esta definición pero, lamentablemente en España, eso no ocurre. Nuestros políticos confunden su forma de enfrentarse a los presupuestos, convirtiéndolos ipso facto, en “por supuestos”. Así, a primera vista, puede no quedar claro mi punto de vista pero, a lo largo del artículo, intentaré dejarlo claro.

Para empezar, un presupuesto ha de tener un rigor tal que, el objetivo final sea, el bien general. En cambio, el “por supuesto”, sólo busca el bien particular del presidente que, todo lo realiza “por su puesto”, es decir, para salvaguardar su posición jerárquica. Para ello, y no teniendo mayoría absoluta, cuando el PNV, metido en apoyos a ETA, le exige el blindaje del sistema vasco, ZP contesta sin dudar: “por supuesto”. Ya que el número de diputados de esta agrupación nacionalista, no asegura que la propuesta salga adelante, se aproxima a Coalición Canaria. Éstos, a cambio de su apoyo, piden 25.000 millones para Canarias que, sin ofender a nadie, es una barbaridad si tenemos en cuenta la extensión de la comunidad, su población y, sobretodo, la comparación con los beneficios que obtienen otras comunidades más pobladas. En cualquier caso, el presidente del gobierno, no titubea a la hora de contestar: “por supuesto”.

¿Son PNV y CC partidos de derecha? Por supuesto, aunque CC juegue a un centrismo inexistente. ¿Miran estas agrupaciones más allá del beneficio local que les supone la prebenda recibida? Por supuesto, que no. ¿Resulta un escollo insalvable para ZP, la posición ideológica de estas formaciones? Por supuesto que no. ¿Y sus ambiciones territoriales confrontadas con el bien general? Por supuesto que tampoco.

Pero es que no queda ahí la cuestión. La oposición mayoritaria, por supuesto, presentará una enmienda a la totalidad que, por supuesto, será rechazada. En vista del éxito, intentará una serie de enmiendas parciales que, por supuesto, también serán rechazadas. Entretanto, el resto de los grupos opositores, plantearán enmiendas parciales igualmente y, por supuesto, alguna de ellas será aceptada. Esta aceptación no será, en modo alguno, por el interés nacional ni porque ZP y los suyos crean en esa propuesta. Será, por supuesto, un gesto cara a la galería, para que los socialistas vuelvan a hablar de su talante abierto a todas las formaciones, en contraposición con la soledad del Partido Popular.

El debate se planteará, por supuesto, como un autobombo gubernamental, a unas cuentas en las que ni ellos mismos creen. Y su falta de fe en ellas, no procede de su laicismo recalcitrante, sino de su conocimiento sobre la falsedad de las cifras que ofrecen. Parten de supuestos sobre PIB, paro y deuda que, por supuesto, saben que se encuentran muy lejos de la realidad, pues a día de hoy, ya superan las expectativas presupuestarias.

Frente al gobierno, la oposición mayoritaria, por supuesto, negará la existencia de algún elemento útil, en todo el planteamiento del presupuesto. El gobierno a su vez, acusará a la oposición de no proponer medidas concretas, tachándola, por supuesto, de sectaria y enemiga de la democracia. El presidente del PP, por supuesto, lo negará, pero evitará ofrecer esas medidas específicas. Y lo hará porque si lo hiciera, el PSOE, por supuesto, pasaría de ser gobierno, a convertirse en oposición. En lugar de hablar de los presupuestos generales presentados, acabarían, por supuesto, debatiéndose las tesis populares. Y no olvidemos que, por supuesto, el PSOE debiera conocer el planteamiento del PP, pues en su momento, le presentó cien medidas para salir de la crisis, al mismísimo presidente. Por supuesto, ZP ni las leyó (aunque de haberlo hecho, con su lamentable formación, por supuesto, que no se hubiera enterado de nada). Y aún sin pasar la vista por ellas, por supuesto que las criticó e, incluso, sacó conclusiones como que las prestaciones sociales quedarían en riesgo. Ello, por supuesto, sin considerar que fue Aznar el que planteó el Pacto de Toledo que garantizaba el sistema de pensiones.

Finalmente, los “por supuestos generales” se aprobarán y, por supuesto, este aprobado no tendrá que ver con los intereses nacionales. Los beneficiados serán, por supuesto, algunos partidos de índole regionalista y, por supuesto, el gobierno que, podrá respirar tranquilo por su puesto, unos días más. Esto se acabaría, por supuesto, si los partidos regionalistas no tuvieran tanto peso específico en el Congreso. Claro que, para ello, habría que reformar la Ley Electoral, cuestión que, por supuesto, ningún partido con opciones a gobernar, está dispuesto a plantear.

Mientras, los españoles tendremos que hacer números y hasta ingeniería financiera, para tratar de mantener nuestro presupuesto doméstico. Por supuesto que estos sinvergüenzas nos lo han puesto difícil y, por supuesto, nos lo pondrán más aún. A pesar de ello saldremos a flote, si no acabamos antes en el paro, por supuesto.

Antonio Ramírez

El síndrome de Diógenes

Es difícil imaginar que en un país, en una sociedad, pueda llegar a acumularse tanta miseria, tanta porquería. Es como si viviéramos una especie de Síndrome de Diógenes a nivel nacional. Éste suele afectar a personas de avanzada edad que viven solas. En España hemos inventado una nueva versión el Síndrome de Diógenes al por mayor. Menos mal que entre Gallardón y Garzón tendremos zanjas donde ir enterrando tanta basura.

 Podremos clasificar la porquería, no para reciclarla, esto no hay quien lo recicle, sino para ver a qué juez le cae en gracia llevarla al contenedor. La última gracia ha sido la de soltar a todo un chorizo confeso, perdón presunto chorizo, acusado de llevarse el dinero a espuertas, sin fianza. Eso es un insulto para los que llevan esperando juicio en preventiva por cantidades mucho menores que la de ese señor. Luego algunos siguen hablando de lucha de clases. Será interesante seguir este caso porque  promete.

Hay que buscar la regeneración en la política, pero de verdad. No valen gestos teatrales e ir por la vida como libertadores de la humanidad. Hay que enfundarse el mono de trabajo y empezar a cambiar las cosas desde el sitio que ocupe cada uno en la sociedad. Da igual si se está en un partido o en otro o en ninguno. Da igual si es en la comunidad de propietarios o en el club social. Da igual si es dentro de un club de fútbol o en el de petanca. La Regeneración en la política y en la sociedad debe empezar por uno mismo.

La manifestación del sábado en la que éramos casi dos millones de personas, pese a quien pese, fue un claro ejemplo de lo que somos capaces de hacer cuando miramos dentro de nosotros y nos decimos hasta aquí hemos llegado. A lo mejor hemos salvado unas cuantas vidas, no por el gobierno, que dudo que de marcha atrás, sino porque puede que hayamos logrado que personas que no veían nada malo en el asesinato de un no nacido, ahora se lo planteen de otra forma. Sigamos, por favor no paremos. Difundamos estas ganas que tenemos de limpiar la mierda que rezuma por todas partes a los que nos rodean. No basta con manifestarnos cada seis meses y a casa que ya está.

Ellos, los otros, no paran. Trabajan a diario, proselitismo, concienciación, “educación” para la ciudadanía, etcétera. No queremos héroes, no queremos juanas de Arco, queremos ciudadanos libres que nos ayuden a cambiar esto de una puñetera vez.

España y libertad.

Aprendiendo a Contar con Barrio Sésamo

DracoLa gran manifestación a favor de la vida terminó. Todos los que asistimos, teníamos la curiosidad de saber cuántos integrábamos aquella inmensa marea humana, que se había congregado para decirle al gobierno que, con las vidas humanas, no se juega. Con avidez nos sentamos ante el televisor para ver las noticias. Las cifras se comenzaron a desgranar y, para alegría de los que amamos la vida, sentimos la inmensa victoria que ya habíamos percibido in situ. El locutor, circunspecto, narraba: “según la organización, los asistentes han alcanzado la cifra del millón y medio; los responsables de la Comunidad de Madrid estiman la presencia de un millón doscientas mil personas…” Hasta aquí perfecto. La Comunidad, en buena lógica, realiza sus estimaciones a la baja pero, aún así, la cantidad de manifestantes seguía siendo mareante.

Pero, cómo no, llegan las cifras presentadas por la Delegación de Gobierno. Por cierto, en todas las cadenas se ofrecieron bajo el apelativo “según la policía”, cuando siempre se ha señalado a la Delegación de Gobierno como responsable del conteo. ¡Por algo será! Y ese algo fue que, no se sabe cómo, se sacaron de la manga la cifra de 250.000. Es decir, u organizadores y Comunidad no tienen ni repajolera idea de contar; o es la Delegada de Gobierno a la que le falla la cuenta de la vieja; ó de nuevo, nos quieren vender la bacalá, como si fuéramos del género estúpido. Porque, el kilómetro y medio de distancia entre la Puerta del Sol y la Plaza de la Independencia, estaba absolutamente tomado. El recorrido discurría por la calle de Alcalá, que tiene más de 15 metros de ancho. Además, las plazas de Cibeles e Independencia, amplias y con capacidad para albergar a multitudes (recordemos que sólo en Cibeles, el domingo anterior a la designación de la sede de los Juegos Olímpicos, se congregaron 400.000 personas, según los datos de la Delegación de Gobierno), estaban rebosantes de público. Pues aún con esas, nos ofrecieron el dato de 250.000 manifestantes.

Para más INRI, la edición digital del periódico gratuito “Qué!” (otro bodrio de Vocento, mis disculpas hacia los diarios de verdad, por la consideración de periódico que le he otorgado), recoge la cifra ofrecida por la Agencia Lynce. Este grupo de impresentables, que dicen contar a los asistentes uno a uno, afirma que el número exacto de participantes fue de 55.316. Se reservan un error de más/ menos el 15%. Pues parece que el ojo de lince les ha fallado y necesitan de lentes correctoras. Ésa sería una explicación plausible, por la cual la citada agrupación utilice la “Y” en su nomenclatura, en vez de la “i”. La otra posibilidad es que sean una manada de apesebrados que, en una pose progre, han querido hacerle un guiño al gobierno, a cambio de vaya usted a saber qué. No se extrañe nadie que, en las próximas elecciones, los sondeos que encarga el PSOE, traigan el marchamo de Lynce, en lugar de proceder de Demoscopia ú otra similar. Los del Gobierno no que, para manipular datos, ya tienen al CIS (Centro de Intereses Socialistas).

Claro que, a los que crecimos con Barrio Sésamo, es difícil que nos engañen en materia de contar. El Conde Draco, Coco, la Canción del Siete,… Demasiados amiguitos iluminándonos en el arte del conteo. ZP, como amigo de Obama, aborrece Barrio Sésamo. Los padres del buenismo intergaláctico, son más de la cuerda de la demagogia y, si algo tienen las cifras, es su exactitud. No se andan por las ramas para no decir nada. Hay lo que hay; guste ó no guste. Quizá por ello, desde el advenimiento de Presidente Propaganda norteamericano, han surgido de entre su legión de seguidores, unos cuantos críticos del programa parido por Jim Henson. Estos progres afirman majaderías tales como que Epi y Blas (Ernie and Bert, en los EE.UU) son homosexuales ó que Triki, el monstruo de las galletas (The Cookie Monster, en el original), incita a la bulimia infantil.

Pues que queréis que os diga. Yo engullí los capítulos de Barrio Sésamo (y anteriormente los de ¡Ábrete Sésamo!, que fue la denominación con la que llegó a España) y, ni he desarrollado una atracción sexual hacia los hombres ni me he dejado enganchar por las garras de la bulimia. Y como yo, aquellos de mi generación que conozco. Epi y Blas nos parecían divertidos, al igual que Triki, Coco y los demás.

Más parece que, los instrumentos del Estado cada vez están más entregados a intereses partidistas de este Gobierno, y cual si del mago Arístides se trataran, nos pretendieran embaucar con un truco, escondido tras el sortilegio: “Al rico helado de piña para el niño y la niña”.

Lamentablemente para ellos, nosotros sí nos aprendimos las lecciones numéricas del Conde Draco, sus murciélagos y los truenos que retumbaban puntuales a su cita para ser contados. Y este sábado, se han desencadenado millón y medio de truenos, que avecinan una tormenta perfecta sobre la cabeza de ZP. Después de la tempestad, suele llegar la calma pero, para este presidente y sus acólitos, no parece que vaya a escampar.

Antonio Ramírez

Nuestro deber con los no nacidos.

Hoy hace justo una semana nació Jorge. Con toda probabilidad no sea el mejor momento de nuestras vidas. Podriamos plantearnos que con la que está cayendo tenemos motivos sobrados para que no venga a este mundo. Argumentariamos entonces que la madre en un más que razonable ejercicio de un derecho inalienable mandase a esa  personita que se estaba gestando al cubo de los desperdicios. La edad, el dinero, es que es muy joven, es que es muy mayor…. Pamplinas. Todo eso son excusas de mal pagador que sirven para justificar el asesinato de un ser inocente que reclama  su derecho a ocupar un sitio en esta sociedad, que reclama el derecho a poder acceder un día al Nóbel de la Paz o a ser conserje de un colegio. Que reclama su derecho a ser “progre” , o no. Que reclama su derecho a ser católico, o no. Que reclama su derecho NACER. El más básico de todos los derechos, el primero, el fundamental. Sin el ejercicio de ese derecho, y me da igual si está en la legislación o no, no hay ningún otro derecho que valga. ¿Hay que estudiar las posibles soluciones para las mujeres que tienen embarazos no deseados?, por supuesto, pero un asesinato no es nunca una solución. ¿Cuántos de esos niños “no deseados” serían felices en familias que no han tenido la suerte de poder ser padres?.

Cuando veo a mi hijo recién nacido, tan frágil, pero tan lleno de vida, me parece ver la imagen que se veía en el ecógrafo cuando estaba en el vientre de su madre. En ese momento una duda acude a mi mente ¿qué especie de carnicero sería capaz de acabar con esta vida?.

No son motivos religiosos ni políticos los que me mueven a escribir esto, son convicciones morales que llevo incrustadas en lo más profundo de mi ser y que me hacen luchar contra el aborto de la misma forma que en su día lo hice contra la pena de muerte.

De la misma forma que si viera a alguien intentar tirarse desde lo altP1010057o de un edificio intentaría convencerlo de que no lo hiciese (aun estando en su derecho de enular a Ícaro) porque creo que a la vida hay que darle una oportunidad, de la misma forma pues, esta tarde a las 5 estaré con todos los que creemos que con más jorges, marías, ignacios, rosas, esta tierra es más bonita y esta vida vale más la pena vivirla. Os esperamos a las 17.00 horas en Sol.

P.D. La peineta de Jorge es para la Ministra Aido